Archivo para octubre, 2008

Cuéntame un cuento

Posted in Personal with tags on 15 octubre 2008 by Sel

-Cuéntame un cuento le pidió la pequeña antes de dormir a su madres. Pero no quiero hadas ni princesas.

-¿Por qué no? ¿Ya no te gustan las historias fantásticas?, contestó sorprendida la madre.

-Me encantan pero estoy harta de de historias en las que todo se soluciona de repente y sin esfuerzo.

-Entonces te hablaré de una princesa diferente, una princesa sin reino que gobernar.

-Eso no es posible, sino tiene reino el que gobernar no puede ser princesa.

-Aún no he terminado. Esta princesa vivía en un comienzo como una persona normal sin conocer el poder de sus dones.

-¿Poderes? ¿Además de princesa era una super heroina?

-Bueno algo así. No tenía el poder de volar ni era increiblemente fuerte físicamente pero era una luchadora, capaz de transmitir paz y esperanza así como conocer más de lo que las personas le decían.

-Entonces debía de ser muy feliz y estar rodeada de alegría.

-Me temo que te vueves a equivocar, sweetheart. Poner en práctica estos dones le hacía gastar mucha de su energía vital, tanta que a veces no le quedaba apenas para ella misma.

-Eso tiene una solución muy fácil. Sólo tiene que limitar a la gente que ayuda.

-¿Te parece una tarea sencilla decidir quién debe ser ayudado y en qué medida? Además sentía que la gente se acomodaba a su ayudas y que ya no se esforzaban ni lo concebían como extraordinario. Así que decidió viajar lejos. Y entonces conoció el polo opuesto, la gente dejo de buscarla y se quedo sola.

-Si yo pudiera le haría compañía, la escucharía como ella escuha a los demás y le ofrecería mis brazos y mi pecho cada vez que necesitara descansar y recuperar su energía.

-¿Y quién te ha dicho que no puedes hacerlo, respondió la madre misteriosamente guiñando un ojo.

-¿Qué quieres decir? ¿Existe esa persona de verdad?

-Todo lo que deseemos con todo nuestro corazón puede hacerse realidad pero ahora debes descansar que es muy tarde pelusa. Le dió un cálido beso en la frente a su pequeña apagó la luz y se despidió como cada noche:

qué tengas dulces sueños y sueñes con los angelitos.

Encrucijadas

Posted in Uncategorized with tags on 14 octubre 2008 by Sel

Odeín parpadeo sorprendido a su vez. Jamás había apoyado el uso de la violencia pero a la vez que se había esforzado en aprender todas las ciencias a su alcance no olvido la importancia del cuerpo físico que sostiene el espíritu y, del mismo modo, se preparo para defenderse si fuera necesario.

No era su intención crear ningún daño a la muchacha pero tenía que ponerla a prueba. Sólo sabía de ella que era humana y que había llegado de alguna forma a su guarida. Suficiente información como para interesarse por ella.

Era consciente de la importancia de la primera impresión que diera y quería tener el control de la situación ya que no sabía si podía presentar una amenaza está aparición. De entrada era un elemento disruptor en su rutina diaria y eso ya era motivo de sobra para levantar la guardia.

Ni siquiera había tenido tiempo de plantearse cómo actuar, sólo se dejo llevar por su intuición. Ni siquiera ahora que podía pararse a pensarlo entendía porqué había actuado de esa manera pero el caso es que lo había hecho. No tenía claro que esperaba exactamente pero la reacción de la chiquilla le sorprendió.

Lo más normal hubiera sido reaccionar de alguna forma; defenderse, expresar terror ante la incapacidad de hacerlo o atacar si estaba entre sus posibilidades. Pero la aceptación que había contemplado era algo que no comprendía. ¿Tan poderosa era como para saber aún mejor que él que no llegaría a dar el golpe?

Descarto esta posibilidad que lo inquietaba y siguió pensando, repitiendo en su cabeza lo sucedido para encontrar la respuesta. Le pareció percibir que una parte de la muchacha incluso deseaba que el golpe llegara y esa impresión le emocionó. Definitivamente que una joven humana en una tierra de criaturas mágicas hubiera llegado a su puerta aceptando con dulzura la perspectiva del fin era algo sorprendente.

Un ligero movimiento de la chica que yacía inconsciente a sus pies le hizo reaccionar, comprendió que sus divagaciones podían esperar. Pero se permitió aún un instante para contemplarla de nuevo, sin duda era una linda muchacha pero se mezclaban en ella la determinación y la energía que le había transmitido en un comienzo con la fragilidad y necesidad de protección que parecía emanar ahora.

Comprendió que su supervivencia inmediata dependía de él, no podría aguantar bajo el sol mucho más tiempo pero la perspectiva de tener a alguien a su cargo le asusto en un comienzo. Había pasado tanto tiempo solo que le provocaba aprensión introducir a alguien nuevo en su espacio personal, su refugio; un último vistazo le hizo disipar sus dudas. Dejando el bastón en el suelo cogió a Minerva en sus brazos apretándola sin intención contra su pecho y entro en el que se había convertido en su hogar resignado ante la idea tan atrayente como rechazable de que su vida cambiaría para siempre y que no sabía qué rumbo tomaría ni en qué media dependería de él.

Sin luz

Posted in Uncategorized with tags on 9 octubre 2008 by Sel

Pasar de ser la capitana a la prisionera de mi propio barco, qué ironia.
Este cambio de roles se produce por amor, la única fuerza capaz de “doblegarme” en aquella época.
No soy consciente de cómo llegó y subió a mi barco aquel hombre (aunque es evidente que como capitana tuve que haber dado mi beneplacito).
Como suele pasar el comienzo fue realmente maravilloso y descubrí partes de mi misma que hasta entonces no me había atrevido de sacar a la luz.
El elemento disruptor en esta historia tampoco es original, otra mujer con la ayuda de la novedad fascinante y el misterio a su favor. No se quedo contenta con apartarlo de mi lado sino que lo puso contra mi.
No alcanzo a entender como no reaccione hasta el final, ¿dónde estaban aquellas aptitudes que me convirtieron en una admirada capitana, por la misma tripulación que ya no me respetaba?
Supongo que el dolor de la traición me anulo hasta que un dolor mayor me desperto pero ya era demasiado tarde para cambiar las cosas.
En ocasiones la mezquindad humana parece nunca saciarse. No valoró como suficiente mi desdicha y tuvieron que quitarme lo único que aún amaba en ese barco.
Como si una pobre vieja desorientada supusiera un problema o un obstáculo a sus ambiciosos planes la hicieron llevar en el siguiente puerto que atracamos.
Chillé, lloré e incluso aparté mi orgullo para rogar apelando a una humanidad harto desaparecida ya, entonces la realidad me superó con toda su violencia y maldad; perdí totalmente la cabeza, se iría a las nubes buscando lo que no tenía en la tierra.
Corrí a encerrarme a mi habitación y sólo me dejaba ver por la ventana para descargar mi irreflenable ira contra quien estuviera cerca.
Si un punto de racionalidad no me hubiera hecho ver mis exiguas posibilidades los hubiera asesinado uno a uno con mis propias manos.
Otra mañana sola, ¿y qué?, ya no necesito a nadie.

Complejizaciones condolidas

Posted in Personal on 2 octubre 2008 by Sel

No sé si el ser humano es complejo o somos nosotros los que nos complicamos, tampoco sé a qué viene este comentario aunque ya puestos continuaré.

Quizás somos complejos pero nos tendemos a complicar mucho más de lo necesario y normalmente recomendable. Esta claro que en gran parte no podemos elegir lo que nos pasa pero, ¿realmente podemos decidir cómo reaccionar ante ello?

Es evidente que para alguna gente si pero no tengo muy claro que esté al alcance de todos. ¿Será que no nos esforzamos suficiente o que, más bien, no lo deseamos bastante? Es normal que nos cueste reconocerlo pero tendemos a regodearnos en lo que nos pasa cuando es malo.

Tal vez es una forma de llamar la atención de los demás, ¿cómo lo aprendemos o de dónde nos viene? ¿Se puede escapar a ello?

Somos gente afortunada y sin embargo no somos felices, ¿qué es lo que está fallando?

10 Julio de 2008