Cállate

-Estoy ya harta de decirte que esa no es la forma de conseguir las cosas. Es más, tú tampoco te sentirías bien si la gente te hiciera caso sólo por  lástima. Y, por último, has tenido la oportunidad de comprobar que eso no dura mucho tiempo. La mayoría están muy ocupados con ellos mismos como para dedicarse a ti, ¿quieres volver a pasar por lo mismo?

-No me grites, todo lo que me has dicho lo sé pero lo necesito. Me siento tan pequeña, tan insignificante… No soy capaz de hacerlo todo sola. Simplemente no puedo, tú te empeñas en aparentar que no necesitas a nadie pero no es verdad.

-Tienes razón, me gusta dar una imagen de fortaleza porque me gusta cómo me tratan pero no puedo ser fuerte todo el tiempo. A veces me gustaría poder mostrar mis debilidades sin tener miedo. Me da mucho miedo las consecuencias, ¿dejarían de admirarme e interesarse por mi si descubrieran que soy como ellos?

-Ya tenemos un punto común. A las dos nos da miedo sacar a la luz nuestra sombra, aunque sabemos (al menos teóricamente) que se crece en la oscuridad y se alimenta de nuestros temores. A veces cuesta mucho arriesgarse y no consigo verme capaz, me repito a mi misma las frases con las que debería actuar pero no me las creo.

-¿Cómo se lucha contra el miedo que es irracional?  Cuanto más lo piensas más grande se hace pero ¿cómo dejar de pensarlo? Los consejos de la gente son muy simples: hazlo, exponte, no te preocupes, déjate llevar… ¿Cómo lo hago? ¿Cómo doy ese paso entre la teoría y la práctica? ¿Cómo dejo de pensar si es un hábito que tengo tan adquirido?

-Parece que al final no somos tan diferentes. Sólo soy la capa que hay debajo de la máscara que formas pero esa es la realidad. Aunque no todo es tan malo, nunca te has rendido y tienes la seguridad de que nunca lo harás. ¿No es algo maravilloso que merece la pena valorar más?

-Tienes razón, no puedo mantener esa imagen de fortaleza eternamente. No merece la pena el precio que tengo que pagar. Soy vulnerable, soy sensible, soy impresionable…  Ahí viene el juicio para decirme otra vez que eso no está bien y que tengo que reprimirlo. Hablaré con él ahora que he comprendido que no somos dos partes diferentes sino una máscara y una sombra.¿Por qué me callo cuando quiero gritar?

Anuncios

2 comentarios to “Cállate”

  1. Si ya sabía yo que había gato encerrao..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: