Archivos para enero, 2010

Ahora sí, después no

Posted in Uncategorized on 12 enero 2010 by Sel

A veces no hace falta que las cosas nos sucedan a otros para que nos conmocionen y ese es mi caso hoy.
Tal vez sea por la conexión que hacemos con nuestro propio pasado (con frecuencia no resuelto) o simplemente el hecho de ver a alguien sufrir y, sobre todo, saber con demasiada certeza lo que está sintiendo.
No importa si tienes experiencia o no, hay ciertos acontecimientos de los que no nos podemos defender. Sucesos tan horribles e irracionales a los que no conseguimos encontrarles explicación y que por lo mismo cuesta tanto aceptar.
Conmocionada, esa es la palabra. Con ganas de meterme bajo las mantas y olvidarme del mundo. ¿Por qué le suceden cosas malas a la gente que es buena? ¿Dónde está el karma, Dios, la justicia?
Siempre me gusta terminar de forma positiva y podría decir que efectivamente la vida sigue, aunque a veces eso da más rabia que alivio. Mirar un día soleado por la venta mientras sólo hay tinieblas a tu alrededor puede despertar tu ira más que tu consuelo, ¿cómo puede seguir la gente viviendo mientras yo sufro tanto?
Parece increíble cuando estás inmerso en la tormenta pero si lo permites siempre llega el momento en que vuelve la sonrisa y la luz. No esas sonrisas con las que te proteges de que los demás conozcan tu verdadero dolor sino sonrisas realmente sinceras, de alegría. Sí, es posible la alegría y la esperanza más allá del dolor pero llega sin prisa, viene detrás de ríos de lágrimas; porque para cada cosa hay un momento y para el dolor también.
Sólo hay que tener cuidado, como ya anuncio Flaubert, porque la tristeza engancha.

Amen

Posted in Uncategorized on 8 enero 2010 by Sel

-Yo soy poderoso. La gente me escucha, se cree absolutamente todo lo que le diga sin necesidad de plantearselo. Me necesitan porque yo les doy respuestas a sus interrogantes, les digo qué tienen que hacer y pensar. Les doy tranquilidad y seguridad. Soy más grande que tú, yo estoy en la luz y tú en las sombras. Yo domino y tú gritas sin ser escuchada. No tengo nada que temer de ti porque estoy fuera de tu alcance y, sin embargo, tú tiemblas en lo más profundo de tu corazón al verme. Sé que una vez confiaste en mi, buscaste mi ayuda porque pensabas que yo era diferente pero no tengo tiempo para ti. Hay cosas mucho más importantes a las que dedicarme.
-Ardo de ira ante tu actitud. Que sea pequeña no significa que sea menos que tú o menos inteligente. Deberías protegerme porque soy vulnerable y aún no estoy preparada para enfrentarme al mundo pero si es necesario saldré sin coraza. Es cierto que tengo miedo pero es superior mi ansia de libertad y lucharé por obtenerla me cueste lo que me cueste. Puedes encadenar mis piernas y mis brazos pero no mi espíritu. Sé que hay más gente como yo y estoy preparada para servirles de ejemplo y demostrarles que hay una alternativa a la resignación de las sombras. Las luces que te iluminan son artificiales, realmente tú también estás encerrado pero en una jaula de cristal. Te aseguro que yo veré la luz del día antes que tú porque tú no la buscas pero la necesitas.
-¿Crees que las palabras de un ser tan insignificante como tú pueden cambiarme? ¿Crees que tú puedes cambiar tu propia vida? Dependes de la gente que yo controlo y ellos harán lo que lo yo les diga que hagan. Te interrogas pensando porqué no puedes llegar a la conciencia de mis fieles y yo te daré la respuesta, la tienen dormida. No son capaces de escucharla, sigue allí pero a fuerza de silenciarla ya no podrían oírla ni aunque quisieran. Tú te comunicas con esa conciencia moral pero yo domino su máscara, les digo cómo presentarse ante el mundo. Ellos como yo están fuera de tu alcance. Me regodeo en mi dicha y tu desgracia, disfruto viéndote encadenado en la oscuridad porque eso me hace más opulento y enorme. Esa es la clave yo soy enorme y poderoso.
-Las cosas no permanecen inmutables. Dentro de mi hay inquietudes que tú no tienes y que me llevarán lejos. Mi ansia de libertad, de cambiar las cosas, de hacerme oír no me hará enorme como tú pero me hará lo suficientemente grande cómo para ser vista y escuchada. He lanzado mi llamada y tengo la seguridad de que vendrán a rescatarme. Tú te quedarás con tu circo pero yo saldré a la naturaleza y a lo primigenio. Tengo miedo de no estar preparada para ser independiente pero sé que merecerá la pena intentarlo. Ahí te quedas en tu trono de mentiras, las puertas se abren para mi esta vez y quiero ver lo que me espera fuera.