Archivo para abril, 2010

Algo

Posted in Uncategorized on 27 abril 2010 by Sel

No sabía cómo había llegado allí pero tampoco se paro a planteárselo. De algún modo intuyo en qué lugar se hallaba, miro a su alrededor curiosa tratando de adaptarse a la situación y descubrió las escaleras.
Parecía que la invitaban a subir, así que subió. Había muchísima gente ascendiendo en una ordenada fila pero caminaban bastante rápido así que no se desespero y disfruto del paisaje.
Realmente era una tierra bella: casas pequeñas, una gran laguna con juncos y un precioso bosque tras todo eso. No sabía cuánto estaría allí pero decidió aprovecharlo, sabía que había algún motivo para su presencia y que se revelaría cuando llegara el momento.
Se notó un temblor y la gente se paró en seco, se miró por un segundo asustada y bajo corriendo las escaleras que rodeaban la montaña alterando el anterior orden existente. Ella se agarró fuerte a la barandilla para no ser arrollada y siguió ascendiendo, con dificultad al principio pero con total libertad una vez que la huida terminó.
Estaba acostumbrada a las cosas extrañas así que no busco explicación a esa fuerza que la atraía a la cima. No tenía la más mínima impresión de correr peligro y la montaña siguió estable reforzando esa impresión.
Finalmente llegó arriba y se quedo sin aliento. No era una montaña, era un volcán aparentemente inactivo pero con la lava bulliente y carmesí en su interior.
Perdió la noción del tiempo que pasó mirando el ardiente magma y lo próximo que recordó es estar frente a ese lago que tanto le había llamado la atención mientras subía. No había nadie alrededor sólo una pequeña niña que sostenía un patito negro, un futuro cisne entre sus brazos. Dafne sentía debilidad por los cisnes y los niños así que se acercó a la niña para consolarla.
Siguiendo su instinto tomo al inerte pájaro de manos de la niña que no se resistió sino que se limitó a mirarla expectante. Dafne abrazo al pájaro contra su pecho y cerro los ojos intuyendo que algo debía pasar.
Comenzó a impacientarse mientras todo seguía igual, frustrada y con una sensación de derrota puso el patito sobre sus rodillas y apretó los puños con fuerza.
Tanta fuerza hizo para liberar esos sentimientos que la oprimían que sin notarlo hincó las uñas en las palmas hasta hacerse sangre. En ese momento el pato abrió los ojos pero Dafne estaba tan concentrada en si misma que no lo advirtió hasta que no escucho la exclamación y la risa de la niña.
Entonces comprendió qué tenía que hacer. Entendió que tenía la posibilidad de devolver la vida a cambio de un poco de la suya y lo utilizo para ayudar a ese pueblo tan pacífico y hospitalario.
Sin necesidad de que nadie se lo advirtiera comprendió que tenía que limitar sus sanaciones a pequeños animales aunque sabía que no tardarían en pedirle más y que no comprenderían que la única forma de cumplirlo era entregarse ella misma.
Aunque para la mayoría era una decisión evidente ella supo que no conseguiría decidirse hasta que no llegara el momento, por raro que pareciera seguía sin sentir que corriera peligro y eso siempre la llevaba a continuar adelante.

Perdida

Posted in Uncategorized on 26 abril 2010 by Sel

Laila se masajeo las sienes tratando de aliviar el dolor de cabeza que sentía.
Estaba en un claro lleno de hierba, flores e insectos desde donde podía ver un pequeño pueblo con blancas casas y humeantes chimeneas.
Pero no continuó caminando, se sentó y trato de tranquilizar su respiración. En su cabeza resonaban las palabras que le había dicho uno de sus profesores: “en un cuerpo en calma no caben emociones que alteren el equilibrio” así que trato de mantener el cuerpo en calma.
Por un lado, quería levantarse y entrar en el pueblo. Ansiaba retomar el contacto con otras personas, le parecía una eternidad desde que abandonó la seguridad de su propia aldea buscando su lugar.
Pero por otro lado algo la retenía sentada e incluso la empujaba contra el suelo, no sabía qué era y al ser totalmente etéreo tampoco sabía cómo enfrentarlo.
Nuevamente recordó otra vocecita de uno de sus compañeros de clase que sentenciaba que eso era algo que había creado ella misma y sonreía muy satisfecho como si esa fuera la solución a todos sus problemas
Lo peor es que probablemente tuviera razón pero eso no la ayudaba, si viviera en un cuento de esos que tanto le escuchaba sacar podría arrancarse la cabeza ladearla y de su oreja saldrían todos los malos pensamientos, se entierran bien hondo y hala a seguir andando adelante.
Pero esto no era un cuento ni un sueño, esto era real y tenía que hacer algo. Deseaba tanto que apareciera alguien amable sin ser buscado, le sonriera y le diera la mano. Siempre le había costado más llevar las cosas adelante sola y siempre lo había intentado.
Tal vez hubiera sido demasiado arriesgado marcharse pero así conocería errores y dificultades nuevos aunque la cabeza llena de interrogantes seguía siendo la misma.

Insensibles

Posted in Uncategorized with tags , on 14 abril 2010 by Sel

No nos queda más remedio que volvernos así o convertirnos en los tres monos sabios .
¿Por qué? Que tal observar las noticias de las 3 de la tarde que se supone que tiene ciertos contenidos restringidos porque tratarse de horario abierto.
Lo más normal del mundo es documentar las masacres entre narcos mexicanos mostrando sin ninguna advertencia los cuerpos sin vida de las víctimas con sus heridas sangrando y colgando ahorcadas.
Esa es la última y la primera que todavía tengo en la cabeza pero estoy segura de que cualquiera que lea esto conocerá algún ejemplo porque, afortunadamente, no soy la única que piensa así.
No voy a entrar en la manipulación de la información a la que nos someten según la cadena que elijamos simplemente quiero dejar claro algo que me parece evidente: no es necesario para informarnos mostrar imágenes de familiares llorando sobre víctimas de terremotos ni cuerpos sangrando en el suelo después de algún crimen.
Sólo me queda por decir que resistiré Barón Rojo y que si es necesario me sentiré triste cada vez que me inunden con desgracias en las noticias pero no quiero permanecer insensible, no quiero perder mi humanidad por una sobredosis de noticias cruelmente seleccionadas.

Lady Elizabeth

Posted in Uncategorized on 9 abril 2010 by Sel

Así la llamaba su padre aunque no tenía nada que ver con la nobleza pero tenía una cara aún más bonita que las muñequitas de porcelana con las que jugaban las princesas.

Sin embargo, de poco le servía tanta hermosura cuando tenía que trabajar tan duramente en el campo para ayudar a sus padres. Se consolaba pensando que prosperaría y que en el futuro podría dedicarse a cosas que realmente le gustaban como leer, escribir y simplemente descansar.

Los años pasaron y no le faltaron pretendientes pese a su escasa dote. Finalmente fue un muchacho sencillo y alegre quien ganó su corazón. La quería muchísimo pero apenas tenía tiempo para ella que ansiaba más atención. Pasaba muchas horas sola encargándose de la casa que, pese a lo pequeña que era, se le hacía enorme cuando trataba de mantenerla limpia, ordenada y acogedora.

Su marido Richard nunca le exigía nada, siempre estaba de buen humor y era paciente con ella. Aún así ella siempre se exigía más y nunca estaba satisfecha. Pensaba que no ocupaba su tiempo todo lo bien que debería pero, a la vez, tampoco se sentía capaz de hacerlo mejor y la frustraba enormemente.

A veces, no podía evitar llorar por esa desesperación estúpida que sentía. No comprendía que era lo que le pasaba y tampoco sabía como solucionarlo. Le daba vergüenza confesar estos pensamientos a alguien que no fuera su Richard pero él no le daba importancia y siempre estaba tan cansado que poco podía hacer por ella.

Así era la vida de Elizabeth cuando yo la conocí. Era de naturaleza algo desconfiada pero pronto congeniamos y en seguida me confeso esa presión en el pecho que la bloqueaba y esa tristeza que no conseguía sacarse. Como no sabía que decirle la mire a los ojos y los vi llenos de determinación y de fuerza, ¿sería ella consciente de esas virtudes también?

Como siempre intento hacer me deje llevar por mi intuición dejando de lado lo que se supone que es mejor, correcto o todo el mundo hace. Le tome la mano y ella se sobresalto porque no estaba acostumbrada a la cercanía física pero no aparto la mano, me miro algo turbada  y yo le sonreí tratando de transmitirle toda la calidez del día primaveral bajo el que nos hallábamos.

Lady Elizabeth comenzó a encontrarse mejor, me sonrió iluminando su cara como siempre sucedía y cerró los ojos echando la cabeza sobre el banco.

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