Archivo para enero, 2011

Contigo pero sin ti

Posted in Uncategorized with tags , , , on 25 enero 2011 by Sel

Es curioso el gran número de formas en que la gente puede participar en tu vida, incluso sin proponérselo.
Cuando elegí el título para esta entrada utilizando al azar como fuente de inspiración mi primer pensamiento fue hacia la persona que más añoro ahora mismo, que más me gustaría tener a mi alcance: mi Faramir, mi querido cisne que sin leer mis entradas se interesa por ellas a su modo.
Luego pensé en quién nunca más tendré a mi alcance, la muerte nos rodea y a la vez nos espanta. A nuestro alrededor mueren familiares de gente más o menos cercana, en la televisión mueren cifras detrás de las cuales supones que hay personas y la historia está teñida de sangre pero aún así no le permitimos formar parte de nuestra vida.
Es cotidiana y a la vez desconocida. Lo intangible da mucho miedo porque no lo puedes controlar, la incertidumbre provoca ansiedad por no saber cómo prepararte pero sigue ahí indiferente a nosotros.
Mi tercer pensamiento fue para la gente que hipotéticamente podría volver a tener junto a mi como antaño pero que no está ni ha estado en mucho tiempo más allá de mi mente y mis sueños.
Y ahí paré de pensar en gente para pasar a mi misma. Qué casualidad que ese primer pensamiento que me dirigí fue un reproche por monotemática, quería escribir algo original y plasmar esas nuevas inquietudes que me bullen pero esa palabra “aleatoria” que creo mi título me llevo a la gente porque siempre es la gente. Siempre pienso que es fuera y no dentro, pienso que me dejan pero no que me abandono, siento que estoy sola sin ver que me ignoro.
La convivencia es una dura prueba y se convierte en interminable cuando es con uno mismo.

Volver a empezar

Posted in Uncategorized on 10 enero 2011 by Sel

Noelia cerró la puerta y se paró un instante pensando cuál debería ser su siguiente movimiento.
Sabía que tenía deberes que cumplir pero no parecía que hubiera llegado aún el momento y, sin embargo, no se le ocurría en qué afanarse.
Aunque se movía se sintió bloqueada, miró alrededor sabiendo que no encontraría lo que buscaba. Una presencia, una palabra, una sonrisa… cualquier cosa que engañara a la soledad y la empujara en una dirección.
Con un sutil meneo de cabeza desechó la idea y se sentó en un lugar cómodo que le permitiera pensar. Intento dejar que su mente vagara hacia donde quisiera con la esperanza de que alguna estrella le guiará como en tantos cuentos que leía de pequeña.
Algunas ideas asomaban al fondo de su cabeza pero no tenían la suficiente intensidad de moverla a empezar. Comenzaba, se paraba y retomaba otra actividad distinta incapaz de concentrarse en nada lo cual la atormentaba porque la gente dependía de ella, era su modelo y tenía que cumplir con lo que se esperaba.
Con frecuencia la vida le parecía tan complicada y el mejor consejo que recibía era “simplifica”. ¿Alguien imagina que la Bella Durmiente volviera a la vida porque se la zarandeara con un ¡despierta!? Pero la lógica no es la fuerza que mueve el mundo. Locos idealistas dicen que es el amor y que el primero debe ser a uno mismo.