Archivo para diciembre, 2011

Como cualquier otro

Posted in Reflexiones y divagaciones on 30 diciembre 2011 by Sel

Acabo de ver el final de un documental en el canal Historia donde hablaban de cómo personajes célebres habían terminado siendo asesinados y para enmarcar su final también aportaba un resumen biográfico. En concreto, he pillado a Gandhi cuya historia es conocida por todos. Desde luego, es un personaje admirable pero una de las cosas que más me gusta de su historia es el origen.

Lo que más me motiva y me llena de esperanza es que no es gente predestinada a cambiar el mundo ni a crear historia. Es gente normal que durante muchos años llevan una vida normal, incluso son de familias pudientes o acomodadas. Estudian, forman familia… pero un día reaccionan ante la realidad y eso es lo que me pasma.

¿Qué sucede en ese momento? ¿Qué es eso que les hace pasar de ser personas a corrientes a luchadores incansables? Creo que una de las claves de su éxito es el apoyo y el seguimiento de gente que piensa como ellos pero eso no está ahí desde el principio. Los personajes históricos en los que pienso comienzan solos y con pequeñas acciones.

Y eso tengo ahora mismo en la mente, ese momento mágico que hace que de una persona cualquier un ser increíble porque significa que cualquiera de nosotros puede convertirse en una herramienta para cambiar el mundo, incluida yo. Tal vez algún día encuentre esa chista o ese valor que me falta y haré más de lo que hago. No quiero pasar a la historia ni crear una nueva corriente de pensamiento sólo ansío sentirme bien conmigo misma y llegar a esa inalcanzable meta en la que piense que hago suficiente y que no me limito a gozar de mi suerte o desaprovechar las oportunidades que tengo.

Divagando

Posted in Reflexiones y divagaciones on 23 diciembre 2011 by Sel

-¿En qué piensas?

-No lo sé, supongo que en varias cosas a la vez.

-Pareces triste.

-Puede que lo esté.

-Eso me pone triste a mi…

Mal acostumbrados.

Posted in Uncategorized with tags on 22 diciembre 2011 by Sel

Sé que lo que voy a decir es conflictivo y que levantaría ampollas pero es de esas cosas que si no dices revientas. Creo que el oficio de educador en todas sus vertientes está menospreciado e infravalorado. Siempre he defendido que ojalá fueran más exigentes con nosotros en nuestra carrera así aprenderíamos más, estaríamos más preparados y no tendría el título tanta gente poco apta por decirlo de forma sutil.

Pero, por otro lado, muchos profesionales no lo son tanto. Todos tenemos experiencia al respecto y podemos hablar maravillas de algunos, deplorables actuaciones de otros y la mayoría pasan por nuestras vidas sin pena ni gloria. Sin embargo, de lo que quiero hablar hoy está bastante generalizado me temo.

No quiero que nos equiparemos a la empresa privada y creo que gran parte de las vacaciones que disfrutamos nos las merecemos pero si nuestro calendario marca como lectivo hasta el viernes 23 y lo sabemos con tiempo para hacernos a la idea. ¿Por qué la inmensa mayoría se alegra y se siente aliviado cuando los alumnos deciden faltar estos últimos días?

Nadie se atreve, afortunadamente, a alentar a los alumnos a faltar (eso ya me parecería el colmo) pero tampoco se hace nada por retenerlos y subliminalmente damos a entender que esos días tampoco vamos a hacer nada importante. ¿Por qué no? Otra queja muy extendida es que nos falta tiempo para cumplir el temario y no sólo la comparto sino que añado para hacer la mitad de lo que me gustaría hacer con ellos pero, por otro lado, aceptamos la incoherencia de regalar días al vacío.

Disfruto muchísimo del cambio de exigencia que suponen estos últimos días, del tiempo con los compañeros pero no quiero aceptar como normal que los días después de la evaluación y antes de las vacaciones oficiosamente no son importantes. ¡Sí que lo son! 

A todo lo que acabo de contar se junta la frustración ante el fracaso que ha tenido mi intento de dar responsabilidad a los alumnos para que aprovechen como ellos quieran estos días pero que vengan y hagan cosas. He superado la media del centro reteniendo a los alumnos en clase pero aún así no me parece suficiente y me siento frustrada, enfada, desilusionada y agotada de luchar contracorriente.

http://www.youtube.com/watch?v=4d6qoYKkctg&feature=feedrec_grec_index

The good decision making

Posted in Uncategorized on 15 diciembre 2011 by Sel

Y con ese tema retomo mis reflexiones y divagaciones en el blog.

Es un tema muy recurrente pero no quiero centrarlo en general porque realmente es una reflexión para mi mayormente centrada en las decisiones que tendría que hacer yo ahora mismo.

No me gusta hacer las cosas sola en general y opinar es una acción que ejerzo menos de lo que debería porque inconscientemente me dan mucho miedo las consecuencias que siempre imagino terroríficas.

Por otro lado, están también las decisiones que no sólo me atañen a mi sino a más gente. Normalmente yo quiero que se decida en el momento y se mantenga pero la gente tiende a tomarse las cosas con más calma y eso me desespera.

Sin embargo, no me suele preocupar lo que representa este camino: las diversas opciones que derivarán en aún más diversas consecuencias; la eterna pregunta de ¿habré tomado el camino correcto? Probablemente esté relacionado con que nunca me arrepiento porque no es práctico, es algo en lo que llevo esforzándome tantos años que me sale automático.

Llegados a este punto me doy cuenta de algo, ya estoy en disposición de opinar (decisión 1 tomada) y las que no dependen de mi están encarriladas así que a esperar respuestas (decisión 2 tomada también) a veces las cosas son más fáciles de lo que nos parecen.