Archivos para diciembre, 2013

Los números de 2013

Posted in Uncategorized on 31 diciembre 2013 by Sel

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 350 veces en 2013. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 6 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

¿Qué sientes?

Posted in Personal, Reflexiones y divagaciones, Uncategorized with tags on 19 diciembre 2013 by Sel

ImageSiempre me ha gustado esa frase y siempre le he dado importancia a la vista, la observación, los ojos…

Cuando era adolescente disfrutaba incomodando a la gente sólo con mirarlas. Me sentía poderosa viendo cómo la gente sentía la fuerza de mi mirada y no necesitaba hablar.

También me encantan las palabras, sobre todo escritas pero el lenguaje puede quedarse corto o estás tan cansada que no tienes fuerzas para intentar explicarte una vez más. Deseas con todas tus fuerzas que, esta vez, sea alguien quién te mire a los ojos y sepa qué necesitas y qué darte.

A veces sucede, y te sorprendes enormemente por lo excepcional del momento pero normalmente la gente no mira a los ojos de los demás y con esa falta de costumbre, cuando lo hacen no saben ver.

Así son las cosas, tampoco es necesario gastar energía lamentándose. Esa nunca es la mejor opción. Pero es tentador porque es la alternativa más fácil y, mientras estás ocupada quejándote, estás entretenida y no tienes tiempo de conectar con esa sensación incómoda que sientes sin identificar.

¿Y si cierras los ojos? ¿Qué encuentras? Parece un lugar oscuro y cuesta encontrar el interruptor. Aparecen varias puertas y tras ellas innumerables peligros, menos mal que lo cierras rápidamente sin que nada cruce la puerta. Da mucho miedo abrir otra puerta así que te sientas en el suelo y en ese momento te das cuenta de lo triste que estás.

Pero todavía no sabes porqué. Te sientes sola, el mundo parece un lugar agresivo y tú eres demasiado pequeña para enfrentarlo.

Desasosiego.

Posted in Reflexiones y divagaciones with tags on 19 diciembre 2013 by Sel

Desasosiego.

¿Por qué tiene alas sino vuela? ¿Por qué se deja caer al infinito si puede salvarse?
Porque no lo sabe, las alas están en su espalda y nunca las ha visto. Hay gente que ha intentado describirlas pero le cuesta creerlo y otros, con mayor o menor conciencia, le han ido arrancando plumas por envidia de no tener sus propias alas.
Tal vez, sólo necesite un poco de polvo de hadas.

Si amaneciera…

Posted in Uncategorized with tags on 19 diciembre 2013 by Sel

Llegó a su casa con los primeros rayos del sol. En vez de acostarse y tratar de descansar antes de una nueva jornada se sentó a mirar el cielo y escuchar a los primeros gallos.
No tenía sueño pese a no haber dormido apenas las dos noches anteriores agobiada por pesadillas que sólo conseguía entender a medias.
Sentía dentro de ella emociones que no terminaba de comprender. La reunión había sido larga pero no tan dura como ella esperaba, aunque también era cierto que los jefes de las aldeas habían evitado hablar de forma directa de los temas más espinosos.
Cuando salió de allí con sus compañeros tenía ganas de hablar del tema, de compartir opiniones y de comprender cómo se sentía pero sus compañeros necesitaban relajarse o descansar después de tan dura reunión así que no le dieron mucho pie a ello.
Así que siguió sentada mirando el cielo y escuchando los gallos esperando encontrar el hilo por el que empezar a tirar de la maraña que tenía dentro y deseando que apareciera alguien que la ayudara en esa tarea. Como ansiaba poder hablar con alguien…

Un nuevo día, una nueva oportunidad.

Posted in Uncategorized with tags on 11 diciembre 2013 by Sel

The keyA la positiva Cassandra le encantaba decirse eso cuando, realmente, se quedaba sin mejores consejos que dar ante determinadas situaciones.

Porque lo que sí que era cierto es que le costaba demasiado quedarse indiferente, probablemente desarrollará ese hábito de pequeña pero tenía una enorme facilidad para cargarse sobre la espalda responsabilidades que no le correspondían y tratar de solucionar el mundo que pensara que estaba a su alcance.

Sin embargo, maldita casualidad, cuando ella necesitaba oír sus mismos consejos (u otros mejores) de boca de otra persona no había nadie al otro lado de la línea.

Maldita sociedad de la información que juega con las expectativas de la gente, seguro que dentro de unos años los continuadores de los que critican las falsas ideas que promueven los cuentos clásicos harán alguna referencia a eso.

¿De dónde ha salido ese enfado? Pese a ser una persona con genio, le costaba mucho legitimar su enfado. Eso no es de señoritas, a la gente no le gustan los gruñones que se enfadan con facilidad así que también tenía el hábito de no darle salida a esa emoción; sin darse cuenta de que eso mismo es lo que aliviaría gran parte de su pesar.

Finalmente, incapaz de decidir por dónde empezar el día, volvió a la cama y se hizo un ovillo entre las sábanas cansada de decidir por el momento y deseando que las cosas se ordenarán ellas mismas.